Una enfermera aplica dosis de refuerzo a una paciente
Asesor Médico

Dosis de refuerzo de la vacuna contra la COVID-19

La vacunación frente a la COVID-19 en nuestro país ha alcanzado una tasa muy elevada. Sin embargo, la aparición de nuevas variantes y la reducción con el tiempo de la respuesta inmunitaria hacen necesario administrar una tercera dosis de refuerzo. Resolvemos todas tus dudas. 

Dos investigadores analizan muestra del virus COVID-19

El Asesor Médico resuelve cualquier consulta llamado al 900 805 707, completando nuestro formulario online o a través de la app de MAPFRE.

Publicado enero 2022

Martín, Socio de MAPFRE teCuidamos, tiene 55 años y ya recibió la pauta completa de vacunación, pero le han comentado que es necesaria una tercera dosis, o dosis de refuerzo, para mantener elevado el efecto inmunitario de la vacuna, por lo que decide consultar con el Asesor Médico de MAPFRE teCuidamos especialista en inmunología con el objetivo de que le ofrezca información experta sobre el tema y resuelva todas sus dudas. El asesor que le atiende le explica que, efectivamente, y una vez aprobada la vacuna para población infantil de 5 a 11 años, también ha sido autorizada la administración de una dosis de refuerzo de vacunas ARNm para los adultos, debido a la disminución de la inmunidad tras la vacunación con el paso del tiempo. Además, el asesor le explica otras cuestiones relacionadas con el tema y los posibles efectos de la dosis adicional.

  • Estado vacunación COVID-19
  • Tercera dosis
  • Ómnicron

Estado del proceso de vacunación COVID-19

Después de un año desde que se inició la vacunación frente a la COVID-19, ya ha recibido la pauta completa entorno al 80 % de la población de nuestro país. Ahora los nuevos hitos en relación con la vacunación son su administración al grupo de población infantil (de 5 a 11 años), que hasta ahora no había recibido la aprobación para recibir la vacuna y la dosis de refuerzo de las vacunas en mayores de 40 años, personas de cualquier edad con el sistema inmune debilitado y personal sociosanitario. En total, a mediados del mes de diciembre, cuando Martín realizó su consulta, la cifra de dosis de la vacuna contra la COVID-19 administradas superaba los 80 millones.

Los casos registrados de infección por SARS-CoV-2 superaba los 5.360.000 desde el inicio de la pandemia. El total de casos COVID fallecidos hasta la fecha era de más de 88.500, con una letalidad global de la pandemia del 1,7 %. El número de camas hospitalarias ocupadas por pacientes COVID era bajo, del 5 % de las camas totales, con un 13 % de camas de UCI ocupadas por estos pacientes, registrando cifras que también iban en aumento.

Por lo que respecta a la incidencia según el estado de vacunación, entre el 4 de octubre y el 28 de noviembre de 2021, era mucho menor en personas completamente vacunadas frente a las no vacunadas. La mayor diferencia se observaba en personas de 60 a 80 años, con un riesgo de infección en vacunados 6 veces menor, de hospitalización 15 veces menor y de fallecimiento 14 veces menor respecto a los no vacunados. En el grupo de 30 a 59 años, la incidencia total era 2 veces inferior y 8 veces inferior para hospitalización.

Conveniencia de la tercera dosis de refuerzo de la vacuna

Siempre se temió que las nuevas cepas y variantes de coronavirus determinaran una disminución en la efectividad de las vacunas existentes. Sin embargo, dado que las mutaciones del virus no han afectado a la totalidad de la proteína S, principal objetivo de las vacunas, es muy probable que estas sigan siendo efectivas. En este sentido, los estudios publicados muestran que las actuales vacunas inducen respuestas de anticuerpos que mantienen su capacidad neutralizante frente a las nuevas variantes aparecidas hasta la fecha. Por otro lado, la información disponible en España sobre la efectividad de las vacunas muestra una pérdida de la protección frente a la infección por SARS-CoV-2 a partir de los 3-6 meses de la vacunación completa, siendo más acusada en la población de mayor edad. La efectividad frente a hospitalización, que se mantiene en general en la población que ha recibido pauta completa, también disminuye en las personas residentes en centros de mayores y en la población de más edad.

En cuanto a las diferencias entre vacunas, se observa una menor pérdida de efectividad frente a infección sintomática en las vacunas de ARNm (Pfizer y Moderna). La administración de una dosis de refuerzo se asocia a una reducción de la infección por SARS-CoV-2 ya en la segunda semana. Teniendo en cuenta que los mayores de 60 años constituyen una población con riesgo de enfermedad grave con mayor tasa de hospitalización, la recomendación se centra en la administración de una dosis de recuerdo con vacuna de ARNm en personas mayores. La aprobación de la dosis de refuerzo a mayores de 40 años (y, seguramente, al resto de la población) va encaminada a disminuir el riesgo de transmisión, especialmente con respecto a las nuevas variantes.

La variante Ómicron

Desde el inicio de la pandemia se ha sucedido la aparición de nuevas mutaciones y variantes. En la actualidad, éstas son más probables en las zonas del mundo donde la vacunación todavía no ha alcanzado una proporción elevada de la población total. Un ejemplo de ello es la variante Ómicron. A finales de noviembre de 2021 la OMS y el ECDC la declararon la variante de mayor preocupación debido a su rápida expansión en Sudáfrica y a sus más de 30 mutaciones en la espícula o proteína S, algunas de las cuales se han asociado a una mayor transmisibilidad o escape a la respuesta inmunitaria. Como en el resto del mundo, el riesgo de nuevas introducciones y diseminación de Ómicron se considera elevado.

Es probable que la variante ómicron se propague con mayor facilidad que el virus original del SARS-CoV-2, pero todavía se desconoce con exactitud el comportamiento de esta nueva variante en comparación con la variante Delta, la predominante en estos momentos. De igual modo, se necesitan más datos para saber si las infecciones por la variante ómicron, y en especial los casos de reinfección e infección en personas vacunadas, causan enfermedad más grave y más casos de muerte en comparación con otras variantes.

Los resultados preliminares disponibles muestran que la protección conferida por las vacunas COVID-19 existentes no se elimina por completo frente a Ómicron y que los refuerzos la deberían mejorar. También parecen mostrar una mayor transmisibilidad del virus, pero no asociado a enfermedad grave. En cualquier caso, se espera que las vacunas actuales protejan contra casos graves, hospitalizaciones y muertes a causa de la infección por la variante ómicron.

Martín, miembro del Plan de Fidelización de MAPFRE, queda muy satisfecho con la información facilitada y tiene claro que siempre que tenga alguna duda consultará con un Asesor de MAPFRE teCuidamos y pedirá cita con un especialista.

El Asesor Médico resuelve cualquier consulta llamado al 900 805 707, completando nuestro formulario online o a través de la app de MAPFRE.

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