Mi hijo no quiere hacer los deberes

Si tu hijo no quiere hacer los deberes y cada vez que llega ese momento se convierte en una situación insoportable, en MAPFRE teCuidamos te ofrecemos algunas pautas para que sepas cómo actuar.

¿A qué esperas para facilitarte la vida? Pídenos lo que necesites

Horario de L a D las 24 h del día

Maite Socia de MAPFRE teCuidamos, tiene una hija que empezará primaria este año y está preocupada por no saber qué papel ha de adoptar en el caso de que su hija no quiera hacer los deberes. Para resolver sus dudas, se ha puesto en contacto con el Asesor de Psicopedagogía de MAPFRE teCuidamos.

La psicóloga que atiende su cuestión le comenta que hace muy bien en anticiparse a este supuesto debido a que en algunas casas el momento de hacer los deberes suele generar momentos de tensión, quejas, agobios, etc. Además, debe tener en cuenta que en la enseñanza secundaria la organización se convierte en algo fundamental para rendir académicamente, por lo que es fundamental que durante la primera se adquieran dichas habilidades.

La especialista que atiende a Maite, que se beneficia del Plan de Fidelización, le indica algunos puntos importantes por teléfono y posteriormente le remite un documento donde se recogen los consejos y recomendaciones básicos para evitar que su hija no quiera hacer los deberes:

1

Antes de empezar

2

Durante el estudio

3

Después del estudio

1Antes de empezar

  • Para crear un hábito, es importante que el estudio se realice siempre en la misma habitación, a la misma hora, con el material necesario y sentado cómodamente.
  • Es esencial transmitir el mensaje de que los trabajos escolares son una prioridad principal y por ello hay que hacerlos sin prisas y no dejarlos para el último momento.
  • Hay que establecer una serie de reglas básicas, como que no habrá televisión, llamadas de teléfono, videojuegos, etc., hasta que se terminen los deberes.
  • Se debe ayudar al pequeño a distribuir el tiempo, sabiendo qué duración va a dedicar a cada materia.
  • Ordena los ejercicios teniendo en cuenta que el rendimiento disminuye a medida que pasa el tiempo. Los más monótonos y difíciles, al principio, y los sencillos para el final.

2Durante el estudio

  • Intenta estar disponible para responder sus preguntas y ayudarle a interpretar las instrucciones de los trabajos.
  • Resiste la tentación de darle las respuestas correctas cuando se atasca con un ejercicio o acabarle los trabajos de la asignatura que más le cuesta.
  • Permite que se tome un descanso cuando lo necesite y guíalo de vuelta al trabajo cuando tenga la mente despejada y haya recuperado la energía.
  • No desautorices a su profesor señalando que no tiene razón o que no estás de acuerdo con su método.
  • No conviertas los deberes en el momento de “regañina” de cada día, es muy perjudicial crear ansiedad ante lo relacionado con la escuela.
  • Recuerda que los deberes no son sólo un aprendizaje de conocimientos nuevos, sino que también desarrollan el trabajo autónomo y la autodisciplina.

3Antes de empezar

  • Revisa sus deberes y asegúrate de que el trabajo está completo: Es una forma de demostrar interés por lo que está aprendiendo. Se trata de revisar que está hecho, no corregir.
  • No corrijas los deberes en casa. Que los niños lleven los deberes imperfectos a clase es bueno para que vean en qué se han equivocado.
  • Aplica las cosas del colegio al mundo real. Por ejemplo, cómo los temas que tratan en la clase de historia se relacionan con lo que ocurre en las noticias actuales.
  • Mantén el contacto con sus profesores mediante tutorías y reuniones, te ayudarán a seguir su rendimiento escolar.
  • No olvides que estamos preparándolos para la vida y en esta hay mucho trabajo y esfuerzo.

Con esta información tan completa, Maite ya sabe cómo actuar cuando su hija llegue a casa con los primeros deberes, así como en los sucesivos cursos.