
Publicado abril 2026
8 Min de lectura
Tatuarse de forma segura
Olivia, socia del Club Mapfre, está planteándose hacerse un tatuaje. Sabe que mucha gente hoy en día tiene tatuajes, pero no sabe cuáles son los riesgos reales derivados de hacerse un tatuaje y qué cuestiones hay que tener en cuenta para minimizarlos.
Como pertenece desde hace tiempo al Plan de Fidelización de Mapfre y se aprovecha de todas sus ventajas, ha llamado a nuestro Asesor de Bienestar para que le ofrezca información fiable sobre cuáles son los principales riesgos de los tatuajes, así como recomendaciones para que el proceso del tatuado y sus cuidados posteriores se lleven a cabo de la mejor manera posible.
El asesor le explica que, aunque para la mayoría de las personas el procedimiento no genera problemas graves, el tatuaje implica la introducción de pigmentos en la piel mediante múltiples punciones, lo que conlleva peligros potenciales.
Además, nuestro asesor le detalla qué implicaciones para la salud puede suponer hacerse un tatuaje, qué complicaciones puede conllevar, cómo reducir riesgos al tatuarse y cómo cuidar un tatuaje.
- ¿Qué es?
- Riesgos
- Cuidados
¿Qué es un tatuaje?
Un tatuaje es una forma de arte corporal permanente que consiste en introducir pigmentos de tinta en las capas más profundas de la piel, concretamente en la dermis, mediante agujas o instrumentos punzantes. Este proceso crea diseños, imágenes o textos que permanecen visibles a lo largo del tiempo, convirtiéndose en una expresión duradera de la identidad personal, las creencias, los recuerdos o simplemente el gusto estético de quien lo porta.
Los tatuajes se realizan con una máquina que introduce una aguja fina en la piel a alta velocidad. Estas agujas depositan pigmentos en la dermis, la capa profunda de la piel situada debajo de la epidermis. Si el pigmento se introdujera solo en la epidermis, desaparecería rápidamente debido a la renovación celular. Sin embargo, al llegar a la dermis, parte del pigmento queda atrapado dentro de células inmunitarias llamadas macrófagos. Estas células intentan eliminar las partículas, pero muchas quedan retenidas, lo que permite que el tatuaje permanezca visible durante años o décadas.
Parte de los pigmentos del tatuaje puede migrar a los ganglios linfáticos cercanos, lo que determina alguno de sus potenciales riesgos.
Riesgos de hacerse un tatuaje
El principal riesgo de los tatuajes reside en la inyección de tintas en la capa profunda de la piel, lo que conlleva una serie de posibles complicaciones, como son:
- Infecciones bacterianas. Las infecciones cutáneas son una de las complicaciones más frecuentes cuando no se siguen las medidas adecuadas de higiene. Pueden aparecer bacterias como Staphylococcus aureus o Streptococcus. Los síntomas que pueden provocar incluyen enrojecimiento, dolor, secreción y fiebre en algunos casos. Estas infecciones suelen ser tratables con antibióticos si se detectan a tiempo.
- Infecciones virales. Si los instrumentos no están esterilizados o se reutilizan agujas, existe riesgo de transmisión de virus transmitidos por sangre, como el de la hepatitis B, hepatitis C o VIH. Por este motivo, las normativas sanitarias exigen el uso de material desechable y la esterilización rigurosa.
- Reacciones alérgicas. Las reacciones alérgicas a pigmentos son una complicación relativamente frecuente. Los pigmentos rojos son los que más se asocian con alergias cutáneas. Estas reacciones pueden manifestarse con picor, inflamación y dermatitis localizada. En algunos casos, pueden aparecer años después de haberse realizado el tatuaje.
- Granulomas y reacciones inflamatorias. El sistema inmunitario puede reaccionar a las partículas de pigmento formando granulomas, que son pequeñas acumulaciones de células inflamatorias. Aunque no siempre producen síntomas graves, pueden causar inflamación crónica o alteraciones estéticas.
- Queloides y cicatrización anómala. Las personas con predisposición pueden desarrollar queloides, cicatrices gruesas y elevadas que crecen más allá de la zona original de la herida.
- Pigmentos y sustancias potencialmente tóxicas. Algunas tintas contienen compuestos como metales pesados o hidrocarburos aromáticos policíclicos. Se ha sugerido una asociación entre estas sustancias y un mayor riesgo de linfomas. Aunque las concentraciones de estas sustancias suelen ser bajas, su seguridad sigue siendo objeto de investigación.
Regulación y seguridad de las tintas
La regulación de las tintas de tatuaje varía entre los distintos países. En España, para que una tinta pueda ser comercializada es obligatorio que esté autorizada por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS). En cualquier caso, siempre es recomendable acudir a estudios profesionales que utilicen productos certificados y todas las garantías sanitarias.
¿Cómo cuidar un tatuaje?
Existen algunas recomendaciones y medidas para poder minimizar los riesgos de hacerse un tatuaje y cuidarlo adecuadamente:
Antes de tatuarse:
- Elegir un estudio profesional autorizado que cumpla todas las normas de higiene y esterilización.
- Comprobar el uso de material desechable.
- Observar las condiciones de higiene: utilización de guantes, superficies limpias y equipos esterilizados.
- Evaluar la salud de la piel. No es recomendable tatuarse sobre zonas con infecciones, dermatitis activa o lesiones cutáneas.
¿Cómo cuidar un tatuaje recién hecho?
- Limpiar suavemente la zona con agua y jabón neutro.
- Aplicar las cremas cicatrizantes recomendadas por el profesional durante las primeras semanas (el proceso de cicatrización suele durar entre dos y cuatro semanas).
- Evitar rascar o retirar costras.
- Evitar exposición solar durante las primeras semanas.
- No sumergir el tatuaje en piscinas o baños durante los primeros días.
Por otro lado, algunas personas deberían evitar o posponer la realización de un tatuaje debido a circunstancias como:
- Presencia de enfermedades cutáneas activas.
- Problemas de inmunodepresión.
- Tendencia a la aparición de queloides.
- Mujeres embarazadas (por precaución médica).
En definitiva, los tatuajes pueden realizarse de forma relativamente segura cuando se siguen medidas estrictas de higiene y se eligen profesionales cualificados. Sin embargo, el procedimiento no está exento de riesgos, que incluyen infecciones, reacciones alérgicas y complicaciones dermatológicas, entre otros. La clave para reducir estos riesgos es informarse adecuadamente, elegir estudios profesionales regulados y seguir cuidadosamente las recomendaciones de cuidado posterior.
Olivia queda encantada con toda la información que le ha proporcionado el Asesor en Bienestar del Club Mapfre sobre los tatuajes, por lo que volverá a utilizar esta ventaja siempre que tenga alguna duda.




