Cómo evitar caídas en personas mayores

La adaptación de una vivienda para personas con movilidad reducida, como pueden ser los ancianos, no es una tarea fácil. Por ello, los profesionales de nuestro equipo te ofrecen las pautas que necesites en cada momento.

Puedes solicitar el servicio llamando al 900 103 358, completando nuestro formulario online o a través de la app de MAPFRE. Puedes contactarnos las 24h, los 365 días.

La madre de Juan, socio de MAPFRE teCuidamos, tiene ya una cierta edad y aunque está bien y puede valerse por sí misma, hace una semana que se mudó a la casa de su hijo y la familia de éste. En los últimos días, la abuela había sufrido alguna pequeña caída en su piso y por ello, Juan quiere adaptar en cierta medida la vivienda para evitar riesgos. Uno de los principales problemas se presenta cuando no tiene muy claro qué cosas tener en cuenta ni por dónde empezar. Por ello, piensa en el servicio de Médico Online y no duda en contactar para asesorarse.

El facultativo que atiende a Juan por teléfono le resume algunas medidas que podría aplicar en su casa para prevenir las caídas en personas mayores. También le informa de que, si éstas resultan muy graves, no solo se puede producir un traumatismo, sino que es aún más crítico la posible descompensación que se origine y la necesidad de inmovilización posteriores.

Algunas de las recomendaciones que el médico le envía posteriormente en un documento más extenso y detallado repasan las distintas estancias de la casa y cómo adaptarlas:

Dormitorio:

  • Colocar la cama de tal manera que el anciano pueda subir y bajar sin molestias. Normalmente es necesario subir la cama unos 20-30 centímetros para facilitar la movilidad y ayuda.
  • Quitar la alfombra o fijarla al suelo para evitar que se resbale.
  • Sujetar la lámpara de noche a la pared o a la mesita para evitar que la tire e instalar un sistema fácil de manipular para encenderla y apagarla.
  • Procurar una correcta iluminación en el dormitorio (piloto de luz permanente), una adecuada señalización (letras e imágenes en las puertas) e iluminación del trayecto entre el dormitorio y el cuarto de baño, o colocar bandas o flechas luminiscentes que indiquen el camino.

Cocina:

  • Almacenamiento de objetos entre la altura de la cadera y la de los ojos. Los objetos de uso frecuente deben estar colocados en los lugares más accesibles.
  • Las escaleras o taburetes es conveniente que cuenten con peldaños bien seguros por si fuera necesario subirse para coger algo.
  • La mesa debe ser firme y estar fija.
  • En la medida de lo posible es aconsejable sustituir el horno de gas por una cocina eléctrica, instalar un aparato detector de fugas de gas o un mecanismo para que quede inutilizable cuando no se use.
  • El calentador es importante bloquearlo en posición intermedia para evitar quemaduras por agua caliente.
  • El frigorífico conviene que esté equipado con una cerradura.
  • Desconectar siempre los electrodomésticos pequeños cuando no se estén utilizando.
  • El suelo ha de estar seco para evitar resbalones.
  • Guardar los productos de limpieza en un armario especial bajo llave.
  • Situar los cuchillos y objetos cortantes fuera del alcance de ancianos con demencias o con patología psiquiátrica.
  • Para el uso diario es preferible usar una vajilla irrompible o de plástico.

Baño:

  • Quitar la alfombrilla de baño con la que pueda resbalarse.
  • Colocar tiras antideslizantes que se pegan en el fondo de la bañera.
  • Mantener una luz nocturna permanente.
  • Instalar una agarradera que facilite la entrada y salida de la bañera.
  • Quitar la llave de la cerradura o los cerrojos de la puerta por dentro para evitar que la persona mayor se quede encerrada.
  • Optar por cierres de puertas que garanticen el acceso a una emergencia.
  • Sustituir la ducha por otro modelo más flexible y manejable para lavarse. Es importante que incluya barras laterales para agarrarse en la bañera o el plato de ducha.
  • Los retretes deben estar colocados a la altura correcta.
  • Reducir al mínimo los útiles de aseo y colocarlos siempre en el mismo sitio.
  • Mantener una temperatura agradable en concordancia con el resto de los espacios.

Suelos:

  • No encerarlos, así como quitar las alfombras, los cables y otros objetos que puedan obstaculizar el paso.
  • Utilizar calzado adecuado para estar en casa, sobre todo zapatos con suela firme, no deslizantes, que no hagan roces y con tacones bajos. Hay que evitar que los ancianos caminen con calcetines o con las zapatillas sueltas.
  • Procurar que exista una buena iluminación sin que llegue a deslumbrar.
  • Si hay escaleras, protegerlas con pasamanos a ambos lados y pintar el primer y último peldaño de color diferente y llamativo para que reconozca la escalera. Debe estar bien iluminada (pilotos de luz en zonas concretas).

La respuesta de nuestro servicio profesional sorprendió gratamente a Juan y gracias a la documentación que recibió en su e-mail, ha podido adaptar su vivienda para que su madre disfrute de una estancia cómoda y sin riesgos.