Hábitos y técnicas de estudio para primaria

Si tu hijo ha empezado primaria y te preocupan los resultados que obtiene en los exámenes, posiblemente necesite ayuda para adoptar nuevos hábitos y técnicas de estudio. Te damos las claves.

¿A qué esperas para facilitarte la vida? Pídenos lo que necesites

Horario de L a D las 24 h del día

Marcos

Marcos,Socio de MAPFRE teCuidamos,tiene un hijo que va a empezar cuarto de primaria. Hasta ahora no está obteniendo los resultados esperados en los exámenes, aunque sabe que tiene la capacidad para conseguirlo y que probablemente el motivo sea que le faltan unos buenos hábitos y técnicas de estudio. El problema del pequeño no es dedicar horas a los estudios porque eso ya lo hace, y por ello, el padre decide contactar con el servicio de Psicopedagogía para pedir consejo.

Nuestro asesor que atiende su llamada le comenta que estudiar muchísimas horas antes del examen no es la clave para lograr un buen resultado. Con una planificación del estudio se consigue un mayor beneficio empleando un desgaste de energía mínimo o moderado. En pocas palabras: esfuerzo bien invertido y sin agotarnos. Además, le comenta que no hay nada fácil; no se puede pretender que, sin esforzarse, se consiga el máximo resultado. La base, como casi todo en la vida, es: estrategia, planificación y constancia.

Aunque Marcos recibe un asesoramiento detallado por teléfono, desde el servicio de Psicopedagogía también le envían por e-mail unas recomendaciones sobre hábitos y técnicas de estudio en primaria que en realidad se pueden utilizar en cualquier curso. De este modo, pueden tenerlas a mano para compartirlas en casa y ponerlas en práctica. Si con el tiempo le surgen dudas o quiere comentar con el Asesor Médico cómo avanza el niño, la especialista le emplaza para volver a hacer uso de este servicio.

1

Las claves

2

También es importante

Estudiante de primaria haciendo los deberes

1Las claves

  • Estudiar un poquito cada día: repasar, leer y entender cada día lo que se ha dicho y hecho en clase permite asimilar poco a poco los contenidos e ir enlazando unos con otros a medida que se vayan explicando. Con una o dos horas de estudio al día se puede estar seguro de que el cambio a largo plazo será evidente. El ritmo diario, como una maratón, permite llegar al día del examen con la seguridad de haber entendido todo a su tiempo.
  • El ambiente es importante: un buen ambiente de estudio facilita las cosas. Debe ser siempre el mismo lugar, bien iluminado, con buena temperatura, sin ruidos y aislado de distracciones. Hay que evitar estudiar con la televisión o la radio encendidas.
  • Hacer esquemas o diagramas: esta es una técnica de estudio que se puede empezar a usar en primaria, ya que es bueno hacer visibles los conceptos y ver cómo se relacionan mediante esquemas visuales. Hacer cuadros resumen con las ideas clave, tablas comparativas o diagramas son de gran ayuda para ordenar y sintetizar las ideas y fijar los contenidos. En lugar de memorizar, es preferible razonar y entender.
  • Tener un horario: es fenomenal planificar el estudio y el ocio semanal, así como las tareas pendientes para el día siguiente. La organización a corto y largo plazo hará distinguir lo urgente de lo importante.
  • Realizar descansos: cada 45 minutos es conveniente hacer un pequeño descanso de 15 minutos. Beber un poco de agua o estirar las piernas. La concentración no se puede mantener indefinidamente, por lo que descansar la mente es fundamental para estudiar.
Niños de primera estudiando en clase

2También es importante

  • Tiempo de ocio: es muy importante tener fresca la mente antes de ponerse a estudiar. Lo ideal es que, tras las clases, los niños tengan un momento para relajarse: un paseo, ir a practicar su deporte favorito, ver un poco la televisión o tomarse un refresco con los amigos. Al volver a casa relajado, la mente está más receptiva para procesar nuevos contenidos y aprender mejor.
  • Buena alimentación: comer adecuadamente proporciona la energía necesaria para realizar todas las actividades. Una dieta mediterránea baja en grasas y azúcares refinados puede ayudar a concentrarse mejor.