¿Cómo ayudar a los hijos a tolerar la frustración?

Conseguir que los niños crezcan adquiriendo seguridad en sí mismos, no es una tarea fácil. Si necesitas ayuda, te ofrecemos las herramientas para conseguir que tus hijos aprendan a tolerar la frustración.

Puedes solicitar el servicio llamando al 900 103 358, completando el formulario online o a través de la app de MAPFRE. Te atendemos de lunes a domingo las 24 horas del día.

María, Socia de MAPFRE teCuidamos, tiene una hija muy perfeccionista y autoexigente, hasta tal punto que se viene abajo cuando algo no le sale como espera. Su madre ve que, por un lado, es algo positivo, ya que es una niña muy responsable que muestra interés por lo que hace y siempre quiere mejorar. Sin embargo, esta actitud se convierte en un arma de doble filo debido a que también le genera frustración que no sabe cómo tolerar.

María ya ha hablado con su hija para ayudarle a controlar estas situaciones, pero cree que no es suficiente y necesita más herramientas para conseguir que la niña crezca teniendo más seguridad en sí misma. Para ello, no ha dudado en contactar con el Asesor gratuito de psicopedagogía de MAPFRE teCuidamos.

El psicólogo que atiende la consulta de María, Socia de MAPFRE teCuidamos, le comenta que la frustración es una emoción normal, que nos acompaña durante toda la vida. No es ni buena ni mala de por sí, sino que se debe aprender a gestionar a través de la estimulación de los recursos personales del niño.

Así, cuanto mejor tolere la frustración su hija, mejor autoestima tendrá y más éxito conseguirá. Por ello es importante enseñarle a perseverar, plantearle objetivos realistas, fomentar su independencia para resolver problemas y enseñarle cómo conseguirlo ajustándose a sus necesidades, reforzar sus logros cuando consiga avanzar, etc., es decir, convertir la frustración en aprendizaje. Algunas estrategias que puede utilizar son las siguientes:

  • Enseñar al niño a identificar la frustración cuando aparezca. Ayudarle a ponerle palabras a lo que siente, a darse tiempo y a perseverar.
  • Explicar cuándo debe pedir ayuda para promover que el niño intente antes resolver la situación por sí solo.
  • A través de la representación de papeles se puede modelar a los hijos, enseñándoles habilidades a partir de la adopción de un rol en una situación difícil y después en la opuesta. ¿Qué podría hacer en vez de enfadarse?
  • Practicar técnicas de relajación directamente con el niño o bien asistiendo a clases para que le puedan ayudar en los momentos en que la frustración y la rabia aparecen.
  • Ambos progenitores deben actuar de forma consistente, es decir, que no existan diferencias en las pautas de uno y otro para evitar caer en la trampa de “poli bueno/poli malo”. También es aconsejable que se trate de unas pautas estables y previsibles que el hijo pueda anticipar. Esta consistencia es necesaria para fomentar la seguridad del niño.
  • Ser flexible para adaptarse a las circunstancias cambiantes de la vida mientras se mantienen los valores familiares esenciales es fundamental para conseguir el éxito en la gestión de la frustración.

El equipo de psicopedagogía anima a María, Socia de MAPFRE teCuidamos, a poner en práctica estas herramientas, pero ante cualquier duda o no mejora de la situación, puede volver a contactar con el especialista cuando lo desee.