¿Cómo funciona el alquiler de viviendas a empresas?

Si dispones de un inmueble para arrendar, te explicamos las diferencias entre firmar un contrato con una sociedad o con un particular, ya que las normas fiscales e impositivas son diferentes.

No dudes en consultar a nuestros expertos llamando al teléfono 800 007 269, completando nuestro formulario online o a través de la app de MAPFRE, tantas veces como necesites.

Antonio, uno de nuestros socios de MAPFRE teCuidamos, es propietario de una vivienda en Madrid que ha alquilado a una sociedad mercantil. Antes de firmar el contrato de arrendamiento contactó con nuestro servicio gratuito Asesor Fiscal para informarse de todas las condiciones de este tipo de gestiones.

Nuestros expertos fiscales le informaron que era necesario hacer constar en el contrato el nombre de la persona física que residiría en la vivienda, así como el objeto del arrendamiento relativo a establecer su residencia durante un tiempo determinado.

Por norma general, cuando se alquila una vivienda a una persona física, es decir, a un particular, el propietario está obligado a incluir los rendimientos obtenidos por este concepto en la declaración de la renta. En estos supuestos, el dueño del inmueble tiene la posibilidad de aplicar una reducción del 60% sobre los beneficios cuando la vivienda sea de uso habitual del inquilino. Asimismo, está exento de pagar el IVA, sin que el arrendatario tenga que retenerle a cuenta el IRPF.

No obstante, cuando el dueño de un inmueble lo arrenda a una sociedad mercantil para su negocio, las condiciones fiscales son diferentes. Con dicho contrato, el arrendador no puede beneficiarse de las ventajas anteriores, lo que significa que no tendrá la posibilidad de aplicar ninguna reducción en la declaración de la renta y tendrá la obligación de pagar el IVA correspondiente, así como contemplar la retención en IRPF.

Pese a lo anterior, cuando el contrato de arrendamiento que se firme con la sociedad mercantil tenga como fin constituir la vivienda habitual de uno de los trabajadores, el propietario podrá disfrutar de los beneficios previstos para los alquileres a personas físicas. Para ello, es necesario que en el contrato se indique la siguiente información de forma expresa:

  • Nombre del empleado de la empresa que va a residir en la vivienda, constituyendo ésta su domicilio habitual.
  • Debe quedar acreditado que el alquiler va a constituir la vivienda habitual del trabajador persona física, con pleno sometimiento a la Ley de Arrendamientos Urbanos.

Gracias a este asesoramiento, Antonio está exento de pagar el IVA por este alquiler y de practicar sobre las rentas satisfechas la retención en el IRPF, tal como establece el reglamento de este impuesto en los ingresos procedentes de arrendamientos de vivienda para empleados de empresas. Además, el propietario declarará el rendimiento del capital inmobiliario en la próxima declaración del IRPF, pudiendo reducirlo hasta en un 60%, ya que queda acreditado que el inmueble se destina a vivienda habitual de la persona física empleada de la empresa.