Consejos para adquirir buenos hábitos de lectura

Si eres un apasionado de la lectura y quieres que tus hijos tengan la misma afición, el equipo de expertos del servicio Médico Online te dan algunas pautas para que los más pequeños se conviertan en grandes lectores.

Puedes solicitar el servicio llamando al 900 103 358, completando el formulario online o a través de la app de MAPFRE. Te atendemos de lunes a domingo las 24 horas del día.

Jorge, socio de MAPFRE teCuidamos, y su mujer son ávidos lectores y quieren transmitir a sus hijos el placer por la lectura, junto con todo lo que ello supone. Tienen claro que tanto su ejemplo como el hábito de leerles cuentos y que en casa se respire un ambiente de lectura, son claves para conseguir su propósito. Pese a ello, estos padres piensan que los expertos son quienes pueden darles las mejores pautas en este sentido, por lo que no dudan en ponerse en contacto vía online con el servicio gratuito de psicopedagogía de MAPFRE.

El especialista que recibe la consulta felicita a Jorge, socio de MAPFRE te Cuidamos, y a su mujer por esta afición a la lectura y los anima a compartirla con los pequeños de la casa. Para ello, les remite algunos consejos que ambos reciben encantados para ponerlos en práctica cuanto antes:

  • Utilizar libros y cuentos siempre adecuados a la edad. En el caso de bebés o niños/as todavía muy pequeños es recomendable utilizar cuentos que llamen su atención por contener colores vistosos, diferentes texturas o sonidos agradables para que puedan manipularlos a su antojo. Para los niños de hasta 4 años, lo más indicado es elegir cuentos que principalmente incluyan numerosas imágenes y escaso texto.
  • ¡Hay que predicar con el ejemplo! Los niños/as aprenden basándose en la imitación de lo que oyen y ven a su alrededor. Si ellos ven que los padres dedican rutinariamente unos minutos del día a la lectura, probablemente adquirirán también ese sano hábito.
  • Invertir unos minutos al día para leer con ellos y compartir las impresiones acerca de lo leído tras finalizar, como por ejemplo hacerles partícipes para que digan qué parte del cuento les ha gustado más o menos.
  • Es preferible hacer ver que el libro es un elemento de diversión, de juego y de relación. No es una buena idea obligar a leer como imposición.
  • Disponer los cuentos y libros en cajones, baúles o estanterías que permitan mantener su orden y que, sobre todo, queden a una altura accesible para los pequeños con el fin de que puedan cogerlos por sí mismos sin necesidad de pedir ayuda.
  • Es importante escucharles para conocer sus preferencias, aunque también sugerir para que noten la implicación de los mayores.
  • Crear un espacio confortable y con correcta iluminación para leer.
  • Para fomentar su interés por un cuento determinado, conviene utilizar aquellos títulos cuyo contenido esté relacionado con su vida cotidiana, haciendo alusiones al relatarlo a situaciones que sean familiares para el niño.
  • Animar a los hijos para que, de una forma lúdica, lean cuando vais paseando por la calle (los rótulos de los comercios, los carteles urbanos, etc.)
  • Al leerles un cuento, lo mejor es utilizar la mayor cantidad de palabras posibles para explicar y describir cada imagen o cada página con detalle, utilizando un lenguaje rico y variado.
  • Animar al niño a que verbalice su propia opinión acerca de lo que pueda estar sucediendo en una determinada escena o que explique cómo ve o cómo describiría a los personajes. Al terminar, es una buena opción hacerle preguntas acerca de lo que ha entendido y/o sentido con el relato.

Jorge, socio de MAPFRE teCuidamos, y su mujer leen con atención los consejos para adquirir buenos hábitos de lectura y, aunque algunos ya los están poniendo en práctica, han conseguido otras ideas que les servirán para que esta afición sea una de las favoritas de sus hijos.