El bebé y el sueño

¿Tu bebé no duerme bien? Si necesitas consejo y ayuda para esta u otras dudas, consulta a nuestros pediatras expertos.

Sólo tienes que llamar al teléfono gratuito 900 103 358 (de lunes a domingo, las 24h) o solicitar este servicio online.

Lina es una madre primeriza que está inquieta porque su bebé de cuatro meses se despierta a menudo por las noches y, en cambio, duerme mucho durante el día. Le parece que ya debería haber cogido una rutina pero no cambia, y ella y su pareja se notan cansados y cada vez más irritables. Decide llamar al servicio gratuito de Orientación Médica para ver si un pediatra puede darle algunos consejos.

La pediatra que atiende su llamada la tranquiliza y le comenta que cada bebé es un mundo. Lo importante es respetar el ritmo del bebé intentando instaurar una serie de rutinas que le faciliten el descanso. A partir de los tres o cuatro meses se reducen el número de tomas nocturnas, pasan más tiempo despiertos durante el día y se reducen las horas de sueño. A partir de los cinco meses la mayoría duermen unas ocho horas seguidas por la noche. Le da, asimismo, algunas pautas para que ponga en marcha y le ayuden en este sentido, centradas en el ritmo y la rutina de los bebés:

  • El ritmo: es importante desde el primer día ayudar al bebé a distinguir el día de la noche. Durante el día hay luz, juegos, canciones y duerme con los ruidos habituales de la rutina diaria; en cambio por la noche la luz es tenue y no hay juegos ni mucho movimiento. Si por la noche se despierta para comer se le ofrece el pecho o biberón encendiendo pocas luces, hablando bajito y lo imprescindible.
  • La rutina: a los bebés les encanta saber lo qué va a pasar. Anticiparse a las diferentes actividades del día les infunde muchísima seguridad. El sueño y el descanso también deben ser una rutina. Conviene ponerlo a dormir las siestas aproximadamente a las mismas horas: después del paseo, después de comer… y establecer una rutina diaria para irse a dormir por la noche ayuda al bebé a prepararse para esta actividad tan importante para su buen desarrollo. Si cada noche antes de irse a dormir se siguen los mismos pasos: baño, cena y canción de cuna (o cuento) los niños estarán más dispuestos a conciliar el sueño. El baño es una excelente oportunidad para relajar al bebé antes de dormir. Es importante dedicar un ratito para realizar una actividad tranquila antes de acostarlo: cuento, reflexionar sobre lo que ha hecho durante el día, cantar una nana o escuchar música tranquila. Por otro lado, hay que intentar que el bebé concilie el sueño por sí mismo en su cuna o cama. Esto en muchas ocasiones es muy complicado; con el tiempo y la rutina se conseguirá.

Lina agradece mucho la información facilitada por la pediatra y, con su pareja, empezarán a poner en marcha los consejos de rutina y ritmo para su bebé enseguida.

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