Todo sobre el aceite de palma

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Andrés y Patricia deciden contactar con el servicio de Asistente Nutricional de MAPFRE teCuidamos. Tienen dos niños en edad escolar a los que a veces dan algo de bollería y están preocupados por este tema. Procuran comer bien e inculcar buenos hábitos a sus hijos, y no entienden que se utilice tanto en alimentación si es perjudicial.

La nutricionista les comenta que el aceite de palma está formado principalmente por ácido palmítico, un ácido graso saturado cuyo consumo conviene limitar, pues eleva el colesterol y favorece la arteriosclerosis y enfermedades cardiovasculares. Sin embargo, también les dice que, según la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición, organismo que forma parte del ministerio de sanidad (AECOSAN), no existen motivos que justifiquen una prohibición.

La industria alimentaria lo utiliza bastante debido a que aporta solidez, y no es necesario hidrogenarlo y por ello muchas veces ha sustituido a las grasas trans o hidrogenadas. Otro punto a favor del aceite de palma para que sea valorado por la industria es que su punto de fusión es cercano a la temperatura corporal, por lo que se deshace en la boca, como ocurre en los chocolates en los que se utiliza. Es un aceite que no aporta sabor, por ello se puede utilizar en gran variedad de productos. Es un ingrediente que no se oxida ni se enrancia fácilmente.

Debido a su producción masiva y a la existencia de explotaciones con pésimas condiciones laborales para los trabajadores su precio es muy bajo, algo que acaba de redondear la idoneidad del producto.

La conclusión es que sí que se reconoce la necesidad de limitar ciertos productos contaminantes que se generan al procesar este aceite. Como, además, se puede identificar en el etiquetado de los alimentos (desde 2014 es obligatorio que figure la designación «aceites vegetales» o «grasas vegetales», seguido inmediatamente de indicaciones de origen específico vegetal “aceite de palma” o “aceite de girasol”, por ejemplo.

Andrés y Patricia quedan muy agradecidos por las explicaciones. Ahora entienden bien lo que sucede con el aceite de palma y por qué conviene limitar su consumo, y el motivo por el que la industria alimentaria lo utiliza.