Alimentación y tóxicos en la dieta infantil

Si te preocupa la alimentación de tu familia y, en concreto, la de tus hijos, no dudes en ponerte en contacto con nuestros especialistas en nutrición. Ellos pueden resolver cualquier duda respecto a cuáles son los mejores alimentos para todas las edades.

Puedes solicitar el servicio llamando al 900 103 358, completando nuestro formulario online o a través de la app de MAPFRE. Puedes contactarnos las 24h, los 365 días.

Ana, socia de MAPFRE teCuidamos, es madre de un niño de 5 años que siempre ha estado muy implicada en cuestiones de alimentación, por lo que desde que nació su hijo le preocupa aún más este tema. Recientemente ha leído una noticia relacionada con la presencia de ciertos elementos tóxicos en los alimentos y le inquieta que el más pequeño de la casa pueda sufrir alguna enfermedad o anomalía debido a ello.

Para resolver todas sus dudas y devolver la tranquilidad a las horas de la comida, Ana no ha dudado en llamar al Servicio de Asistente Nutricional. La nutricionista que ha atendido su consulta le ha explicado que la contaminación química de los alimentos suele estar causada principalmente por los siguientes factores:

  • La presencia de metales pesados, generalmente tóxicos, aunque en bajas concentraciones, como plomo, arsénico, mercurio, cadmio, etc.
  • Los pesticidas que se utilizan para el control de plagas de insectos, roedores, etc., como herbicidas y fungicidas. En el caso, por ejemplo, del DDT puede llegar a ser muy peligroso.
  • Los restos de medicamentos o sustancias de crecimiento, como los antibióticos u hormonas que se les proporciona a los animales.
  • Los aditivos para conservar o tintar alimentos.

Asimismo, la nutricionista que atiende a Ana, también le comenta que los grupos de población más vulnerables en este sentido son los niños, debido a que pueden sufrir mayores consecuencias.

Algunas de las recomendaciones que propone la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) para reducir el consumo de elementos tóxicos en los hogares donde haya pequeños son:

  • Evitar el pez espada, atún rojo, lucio o tiburón en niños menores de 3 años o embarazadas. Entre 3 y 12 años, se recomienda limitar estos pescados a 50 gramos semanales. En el caso de otras especies no se especifica ninguna limitación, ya que no suelen contener cantidades importantes de mercurio. Por ello, el listado anterior se puede sustituir por pescado azul de menor tamaño, como sardinas o arenques, y pescado blanco.
  • Reducir a cero las espinacas y las acelgas en menores de un año. En el caso de que se incluyan estas verduras para preparar papillas, se aconseja no superar el 20% del total de los ingredientes debido a las cantidades considerables de nitratos que contienen. El resto de verduras y hortalizas pueden comerse libremente: calabacín, cebolla, tomate, zanahoria, judía verde…
  • Restringir el consumo de la carne oscura localizada en la cabeza de gambas, cangrejos, centollos o similares por sus altos niveles de cadmio. En esta recomendación, tan solo es necesario retirar la cabeza del marisco.

Es importante hacer hincapié en la importancia que tiene llevar una alimentación equilibrada, variando los alimentos. Teniendo en cuenta las recomendaciones comentadas, es posible prevenir de manera considerable el riesgo de sufrir ciertas enfermedades relacionadas con la contaminación química.

Tras finalizar la llamada, Ana recibe estas recomendaciones en un documento a través de su e-mail personal.