Protege a los niños del sol

Saber cómo protegernos frente al sol es fundamental en los días de verano. Conocer la correcta protección dependiendo de la edad de nuestros hijos es más fácil de lo que parece.

Puedes solicitar el servicio llamando al 900 103 358, completando nuestro formulario online o a través de la app de MAPFRE. Puedes contactarnos las 24h, los 365 días.

Gabriela tiene dos niños de 4 años y 10 meses y van a ir por primera vez a la playa. Por ello quiere conocer recomendaciones para la protección solar, así que llama al Servicio de Orientación Médica pediátrica de MAPFRE teCuidamos.

La pediatra le comenta que hace muy bien al proteger la piel del bebé y del niño de los rayos solares ya que no sólo previene las quemaduras solares, también previene la aparición de problemas futuros más serios.

Protección solar en menores de 1 año

No deben exponerse a la luz del sol directa. Deben extremar las medidas de protección frente al sol ya que la piel de los bebés es más fina y produce mucha menos melanina. Además, es conveniente vestirlos con ropa confortable, suelta, ligera y de colores no excesivamente oscuros cubriendo buena parte de la superficie corporal. Recomienda el uso de gorritos con reborde amplio que deje bajo sombra la carita y las orejas.

En cuanto al fotoprotector, factor 50+, aplicando en pequeñas áreas corporales que no quedan cubiertas por la ropa. Y las quemaduras solares deben ser valoradas siempre por el pediatra.

Se recomienda el uso de fotoprotectores de línea infantil, resistentes al agua, así como de ropas de tejidos orgánicos, como el algodón. Los niños con alguna de estas características son especialmente vulnerables al cáncer de piel:

  • Piel blanca o muy clara.
  • Historia familiar de cáncer de piel, especialmente melanoma.
  • Exposición solar muy frecuente en los primeros años de vida. Un indicador especial de riesgo es haber sufrido muchas quemaduras solares de cualquier tipo durante la infancia, o al menos dos quemaduras solares de tercer grado (con ampollas).
  • Lunares “raros”, de apariencia inusual, en número elevado o muchas pecas también conllevan un riesgo considerable.

En cuanto a la aplicación del fotoprotector:

  • Aplicación 30 minutos antes de salir de casa ya que no es inmediato, incluso en días nublados.
  • La frecuencia de renovación habitual de los protectores solares es cada dos horas pero para niños en continuo movimiento, baños, se recomienda más frecuentemente.
  • Bien extendido por las áreas expuestas, especialmente la cara, los pies y las manos.
  • No descuidar la nariz, los labios y las orejas, pero no aplicar sobre los párpados.
  • Uso de protección solar pediátrica que se basan en el uso de filtros físicos haciendo un efecto barrera. Al contrario que los de los adultos o niños mayores que utilizan filtros químicos no recomendados para pequeños, pues su absorción puede ser tóxica.