
Publicado julio 2026
9 Min de lectura
Consulta sobre el masaje terapeútico
Manuel, socio del Club Mapfre, acaba de cumplir 66 años y sufre dolores recurrentes en las articulaciones y en la espalda. En los chequeos que se hace regularmente no se han apreciado hallazgos patológicos, pero su médico le ha sugerido que haga ejercicio de forma regular y que recurra al masaje terapéutico para aliviar los dolores. Como pertenece al Plan de Fidelización de Mapfre desde hace tiempo y se aprovecha de todas sus ventajas, ha decidido consultar con nuestro Asesor de Bienestar para que le ofrezca información contrastada sobre la utilidad del masaje terapéutico.
El asesor le explica que este tipo de masaje puede proporcionar beneficios clínicos en determinadas situaciones, aunque la calidad de la evidencia suele ser moderada o baja y los efectos tienden a ser más consistentes a corto plazo. Además, le cuenta que existe una variabilidad muy grande en cuanto a los resultados y que en función de las dolencias y las características de cada paciente los resultados serán más o menos satisfactorios. A continuación, nuestro asesor le detalla más aspectos relevantes sobre el masaje terapéutico:
- ¿Qué es?
- Beneficios
- Utilidad
¿Qué es el masaje terapéutico?
El masaje terapéutico es una intervención manual que consiste en la manipulación de tejidos blandos, principalmente músculos, tendones y tejido conectivo superficial, con el objetivo de aliviar síntomas, mejorar la función física o favorecer el bienestar del paciente.
Aunque muchas personas lo asocian simplemente con relajación, en el ámbito sanitario se utiliza como una herramienta complementaria dentro de programas de fisioterapia, rehabilitación o manejo del dolor.
Es importante distinguirlo de otras prácticas manuales. El masaje de relajación persigue principalmente reducir el estrés y generar bienestar subjetivo. El masaje deportivo suele orientarse al rendimiento o recuperación del deportista. El masaje terapéutico, en cambio, se aplica con objetivos clínicos específicos relacionados con dolor, movilidad o funcionalidad.
Tipos de masaje terapéutico
Bajo el término “masaje terapéutico” se pueden agrupar técnicas muy diversas:
- Masaje sueco o clásico
- Masaje de tejidos profundos
- Liberación miofascial
- Masaje neuromuscular
- Técnicas de puntos gatillo
- Masaje deportivo con finalidad terapéutica
- Drenaje linfático manual en indicaciones específicas
Beneficios del masaje terapéutico
Durante décadas se han propuesto múltiples explicaciones para justificar los efectos del masaje. Algunas han sido respaldadas parcialmente por las investigaciones, mientras que otras carecen de fundamento científico. Actualmente, entre los beneficios del masaje terapéutico se habla de:
- Modulación neurofisiológica del dolor. El masaje puede activar receptores mecánicos de la piel y los tejidos profundos que influyen en la transmisión de señales dolorosas hacia el sistema nervioso central. Este mecanismo encaja con la conocida teoría del control de compuerta del dolor, según la cual determinados estímulos táctiles pueden reducir temporalmente la percepción dolorosa.
- Efectos sobre el sistema nervioso autónomo. Diversos estudios han observado una activación del sistema nervioso parasimpático, asociado a estados de relajación y recuperación fisiológica. Esto podría explicar parte de los efectos observados sobre el estrés, la ansiedad y la sensación subjetiva de bienestar.
- Disminución de la tensión muscular percibida. Muchas personas experimentan una reducción inmediata de la sensación de rigidez o tensión tras una sesión de masaje. Sin embargo, la evidencia indica que estos cambios probablemente se deban más a modificaciones neurofisiológicas que a una “liberación” mecánica permanente del tejido muscular.
- Factores psicológicos y contextuales. La atención personalizada, el contacto físico terapéutico, las expectativas positivas y el entorno de tratamiento también pueden contribuir a los beneficios percibidos. Lejos de invalidar la intervención, estos factores forman parte de cualquier tratamiento clínico y pueden influir significativamente en la experiencia del paciente.
¿Para qué sirve el masaje terapéutico?
El masaje terapéutico puede servir para mejorar las siguientes dolencias y situaciones:
- Dolor musculoesquelético. La evidencia más consistente se encuentra en el tratamiento del dolor, especialmente cuando el masaje se utiliza como complemento de otras intervenciones. Los estudios muestran reducciones modestas pero significativas del dolor a corto plazo en personas con diversas afecciones musculares y articulares. Sin embargo, los efectos suelen disminuir con el tiempo si no se acompañan de otras estrategias terapéuticas.
- Estrés y ansiedad. Las investigaciones muestran beneficios relativamente consistentes sobre la percepción subjetiva del estrés y la ansiedad. Las sesiones de masaje suelen asociarse con una disminución transitoria de la activación fisiológica y una mejora del estado emocional. Estos efectos parecen estar relacionados tanto con mecanismos neurobiológicos como con factores psicológicos.
- Bienestar y calidad de vida. En determinados grupos, incluidos pacientes con enfermedades crónicas, cáncer o dolor persistente, el masaje puede contribuir a mejorar el confort, la relajación y la calidad de vida percibida.
- Dolor lumbar. El dolor lumbar constituye probablemente la indicación más investigada. El masaje puede mejorar el dolor y la función a corto plazo en personas con lumbalgia subaguda o crónica. Sin embargo, la calidad de la evidencia es baja y los beneficios a largo plazo son mucho menos claros. Por tanto, actualmente no se considera una solución única para la lumbalgia, sino una posible herramienta complementaria dentro de programas más amplios de ejercicio terapéutico y educación del paciente.
- Dolor cervical. Los resultados en cervicalgia son similares. Algunos estudios muestran mejoras moderadas del dolor y de la movilidad durante semanas o meses, aunque la magnitud de los efectos suele ser limitada.
- Recuperación deportiva. En el ámbito deportivo, el masaje es extremadamente popular. Sin embargo, la evidencia indica que sus efectos sobre el rendimiento físico son modestos. Parece ser más útil para mejorar la percepción de recuperación y reducir la sensación subjetiva de fatiga que para acelerar de forma significativa la recuperación fisiológica del tejido muscular.
- Dolor persistente. En pacientes con dolor crónico, el masaje puede formar parte de estrategias multidimensionales que incluyan ejercicio, educación en dolor, actividad física progresiva y apoyo psicológico cuando sea necesario.
Limitaciones del masaje terapéutico
A pesar de su popularidad, el masaje terapéutico presenta importantes limitaciones desde el punto de vista científico:
- Calidad de la evidencia. Muchos estudios sobre el tema presentan problemas metodológicos, incluyendo muestras pequeñas de pacientes, protocolos heterogéneos y seguimientos cortos. Todo ello reduce la confianza en los resultados disponibles.
- Efectos generalmente modestos. Cuando se observan beneficios, estos suelen ser moderados y rara vez representan cambios muy evidentes. Esto no significa que sean irrelevantes, pero sí que deben interpretarse con realismo.
- Mitos sin respaldo científico. Algunas afirmaciones populares carecen de evidencia sólida, incluyendo que el masaje elimina toxinas, corrige desequilibrios energéticos, recoloca estructuras anatómicas desplazadas o que cura lesiones musculares por sí solo.
En definitiva, existen situaciones clínicas en las que el masaje terapéutico puede resultar útil, especialmente cuando existe dolor musculoesquelético leve o moderado, se combina con ejercicio terapéutico y el objetivo incluye reducir el estrés o mejorar el bienestar. Es indispensable, en cualquier caso, que el masaje sea ofrecido por un profesional sanitario fisioterapeuta o con formación específica en masaje terapéutico.



