
Publicado julio 2026
8 Min de lectura
Una fruta exótica: La pitaya
Alma, socia del Club Mapfre, es una joven preocupada por su alimentación que intenta estar informada de las características de los alimentos que se pueden encontrar en la actualidad en los mercados. Desde hace tiempo se viene fijando en la irrupción de la pitaya, una fruta tropical que se puede encontrar en la mayoría de las fruterías.
Como tiene curiosidad por saber cómo se come la pitaya y cuáles son sus propiedades nutricionales, ha decidido aprovechar las ventajas de pertenecer al Plan de Fidelización de Mapfre y ha contactado con nuestro Asesor de Bienestar para resolver sus dudas sobre esta fruta.
El asesor le explica que la pitaya, al igual que la mayoría de las frutas, es un alimento interesantes para incluir en una dieta saludable, gracias a su composición nutricional, especialmente por su contenido en fibra, vitaminas y compuestos bioactivos antioxidantes. Además, le cuenta que la evidencia científica actual sugiere posibles efectos beneficiosos de la pitaya sobre la salud intestinal, el metabolismo glucémico, la inflamación y el estrés oxidativo. Aunque estos efectos se extraen de estudios preliminares poco consistentes, en cualquier caso, los beneficios de la fruta dentro de una alimentación variada y equilibrada están fuera de toda duda.
- ¿Qué es?
- Propiedades
- Beneficios
¿Qué es la pitaya o fruta del dragón?
La pitaya, también conocida como fruta del dragón, es el fruto de diversas especies de cactus pertenecientes principalmente al género Selenicereus (anteriormente clasificado en gran parte como Hylocereus). Es originaria de México y otras regiones de Centroamérica, aunque actualmente se cultiva en numerosos países tropicales y subtropicales, especialmente Vietnam, China, Tailandia, Israel y Australia.
Su aspecto es inconfundible, con una piel llamativa de color rosa intenso o amarillo con brácteas que recuerdan a las escamas de un dragón. En su interior alberga una pulpa blanca, roja o púrpura salpicada de pequeñas semillas negras comestibles.
Las variedades de pitaya más comercializadas son:
- Selenicereus undatus: piel rosa y pulpa blanca
- Selenicereus costaricensis o S. polyrhizus: piel rosa y pulpa roja
- Selenicereus megalanthus: piel amarilla y pulpa blanca
Aunque todas comparten características nutricionales similares, las variedades de pulpa roja suelen contener mayores concentraciones de pigmentos antioxidantes conocidos como betalaínas.
¿Cómo se come la pitaya?
La pitaya puede comerse fresca cortándola por la mitad y extrayendo la pulpa con una cuchara, siendo un snack saludable perfecto. Su sabor suele describirse como suave y ligeramente dulce, especialmente en las variedades amarillas.
También puede consumirse incorporándola a batidos, smoothies, macedonias y ensaladas de frutas, con yogur y helado, entre otros.
¿Qué propiedades tiene la pitaya?
La pitaya destaca por ser una fruta relativamente baja en calorías y con un elevado contenido de agua. Su aporte energético suele situarse entre 50 y 60 kcal por cada 100 gramos de pulpa fresca, aunque puede variar según la variedad y el grado de maduración.
Los hidratos de carbono constituyen su principal macronutriente. El contenido de proteínas y grasas es reducido, aunque las semillas contienen pequeñas cantidades de ácidos grasos insaturados, principalmente omega-3 y omega-6.
En cuanto a su composición de vitaminas y minerales, la pitaya aporta especialmente:
- Vitamina C.
- Vitaminas del grupo B en pequeñas cantidades.
- Minerales como magnesio, potasio, calcio, fósforo y hierro.
Uno de sus componentes más interesantes es la fibra dietética, que contribuye a la salud digestiva y puede favorecer la saciedad. Además, contiene oligosacáridos con potencial efecto prebiótico, capaces de estimular el crecimiento de bacterias beneficiosas del intestino.
Compuestos bioactivos de la pitaya
Más allá de su perfil nutricional, la pitaya ha despertado el interés científico por su riqueza en compuestos bioactivos. Entre ellos destacan:
- Betalaínas. Se trata de pigmentos responsables de las tonalidades rojas y púrpuras de algunas variedades. Dentro de este grupo destacan las betacianinas, moléculas con una elevada capacidad antioxidante. Estos compuestos ayudan a neutralizar especies reactivas de oxígeno y podrían contribuir a reducir el estrés oxidativo.
- Polifenoles y flavonoides. La pitaya contiene una amplia variedad de compuestos fenólicos, entre ellos el ácido gálico, ácido cafeico, ácido p-cumárico, quercetina y otros flavonoides con una potencial actividad antioxidante y antiinflamatoria. La concentración de estos compuestos varía según la especie, las condiciones de cultivo y la parte analizada del fruto. Curiosamente, la cáscara (no comestible) suele contener niveles más elevados de algunos antioxidantes que la pulpa.
- Otros compuestos funcionales. También se han descrito carotenoides, terpenos, esteroles vegetales y diversos ácidos grasos presentes especialmente en las semillas.
¿Qué beneficios tiene la pitaya?
Son diversos los efectos beneficiosos para la salud que se apuntan derivados del consumo de la pitaya. Entre ellos destacan:
1. Salud intestinal
La evidencia más sólida relacionada con la pitaya se vincula a su contenido de fibra y de compuestos prebióticos. Los oligosacáridos presentes en la fruta podrían favorecer el crecimiento de géneros bacterianos beneficiosos como Lactobacillus y Bifidobacterium. Esta acción podría mejorar el equilibrio en la microbiota intestinal y favorecer la función digestiva.
2. Control glucémico
Algunas investigaciones en animales y estudios preliminares en humanos han observado mejoras modestas en parámetros relacionados con el metabolismo de la glucosa tras el consumo de pitaya. Entre los mecanismos propuestos se incluyen el efecto de la fibra, la modulación de la microbiota intestinal y la acción antioxidante de ciertos flavonoides.
3. Salud cardiovascular
El contenido de fibra, antioxidantes y minerales como el potasio ha llevado a investigar el posible papel de la pitaya en la salud cardiovascular. Algunos estudios experimentales sugieren efectos favorables sobre perfiles lipídicos, estrés oxidativo y marcadores inflamatorios. Asimismo, los ácidos grasos insaturados presentes en las semillas podrían aportar beneficios metabólicos adicionales.
4. Actividad antioxidante y antiinflamatoria
Numerosos estudios in vitro han demostrado una elevada capacidad antioxidante de extractos obtenidos de la pulpa, la piel y las semillas de pitaya. También se han observado efectos antiinflamatorios en modelos celulares y animales.
Finalmente, es importante recordar que, aunque todos estos resultados son prometedores, los efectos observados en el laboratorio no siempre se reproducen ni son trasladables a los seres humanos.
Alma queda encantada con toda la información que le ha proporcionado el Asesor en Bienestar del Club Mapfre sobre la pitaya, por lo que volverá a utilizar esta ventaja siempre que tenga alguna duda.



