Publicado enero 2026
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Felicidad y ciencia
Carla, socia del Club Mapfre, tiene 34 años y siempre le ha interesado el tema de la felicidad. Suele seguir con atención las noticias sobre los estudios que indagan sobre sus condicionantes, pero no tiene claro si existe una definición de felicidad aceptada universalmente. Como pertenece al Plan de Fidelización de Mapfre y se aprovecha de todas sus ventajas, Beatriz ha contactado con nuestro Asesor en Bienestar para que le ofrezca información contrastada sobre qué es la felicidad y los factores que la condicionan.
El asesor le explica que, efectivamente, una de las dificultades iniciales en el estudio de la felicidad radica en su propia definición. En este sentido, habitualmente la felicidad se asocia con el concepto de “bienestar subjetivo” que cada persona puede valorar, y que es útil en el ámbito de la investigación. Además, el asesor le habla de los factores que influyen para ser feliz y de cuál es el secreto de la felicidad según la ciencia.
- ¿Qué es?
- Factores
- El secreto
¿Qué es la felicidad?
En la literatura científica se pueden distinguir dos grandes tradiciones a la hora de definir la felicidad:
- la hedónica, centrada en el placer, la ausencia de malestar y la experiencia de emociones positivas,
- y la eudaimónica, centrada en vivir de acuerdo con valores, virtudes, crecimiento personal y significado.
En la actualidad, muchos expertos que estudian la felicidad coinciden en que una vida feliz incluye tanto componentes hedónicos como eudaimónicos: placer, junto con propósito y sentido.
De este modo, la felicidad suele dividirse en tres elementos o componentes:
- Parte evaluativa, el grado de satisfacción que cada individuo tiene con su propia vida.
- Parte afectiva, el grado de predominio de emociones positivas frente a las negativas.
- Eudaimonia, el grado de propósito, sentido y valor de la vida.
Para medir la felicidad se suelen utilizar cuestionarios, escalas validadas, informes del grado de satisfacción con la vida, frecuencia de emociones positivas frente a negativas, etc.
También se han desarrollado métodos más innovadores para conocer el nivel de felicidad que son aplicables a otros ámbitos, como el análisis indirecto de lenguaje en redes sociales u otros medios para inferir estados de bienestar psicológico en las personas.
Factores que influyen en la felicidad
Existen diferentes factores que tienen una incidencia directa sobre la felicidad de un individuo, como pueden ser las características del entorno en el que vive, el potencial adaptativo del propio individuo (es decir, su capacidad para solucionar problemas) o la satisfacción subjetiva con la vida (bienestar subjetivo), entre otros.
De este modo, se pueden especificar diversos factores que potencian la felicidad, variables cuantificables relacionadas con niveles más altos de bienestar psicológico y felicidad como, por ejemplo:
- Genética. Las investigaciones muestran que una parte de la variabilidad individual en el grado de felicidad es hereditaria: algunos estudios con gemelos sugieren que un 35% de las diferencias en la felicidad tienen una base genética.
- Circunstancias externas. Las condiciones de vida, que incluirían los ingresos, el nivel de educación, la salud, el entorno, etc., tendrían cierta influencia, pero su efecto sería más modesto de lo que se suele creer. Por ejemplo, a partir de cierto límite de ingresos la felicidad dejaría de aumentar de forma significativa. En torno a un 15% de la felicidad total vendría determinado por las condiciones sociales del individuo.
- Potencial adaptativo del individuo. La mayor parte de la variabilidad se encuentra en la habilidad vital o potencial adaptativo del individuo. De este modo, un 40% del grado de felicidad dependería de las habilidades aprendidas y de comportamiento. Esto englobaría además la forma en que pensamos, evaluamos nuestra vida, gestionamos el estrés, nuestras expectativas y las comparaciones sociales que establecemos. Además, la elección de metas importantes, tener un sentido de propósito, o someterse a menos comparaciones sociales podría favorecer mayor grado de bienestar.
El secreto de la felicidad
En los últimos años, la psicología positiva se ha encargado del estudio de cuestiones relacionadas con la felicidad, el significado de la vida y sus implicaciones con la personalidad. Para ello, se han llevado a cabo investigaciones que se han centrado en el estudio de varios aspectos de las cualidades humanas, las emociones positivas, la satisfacción con la vida y las claves para su desarrollo. El objetivo final es la promoción de la salud mental, así como de un aumento en la calidad de vida.
Las investigaciones sobre cuál es el secreto de la felicidad destacan los siguientes elementos clave:
- Gran parte de la variabilidad individual en el nivel de felicidad se explica por factores internos más que por cambios sustanciales en las circunstancias externas.
- Los vínculos sociales sólidos (amistades cercanas, relaciones familiares de calidad, etc.) aparecen como uno de los predictores más consistentes de bienestar subjetivo.
- El establecimiento de metas valiosas, actividades que aportan sentido y pertenencia favorecen la felicidad.
- Aumentar los ingresos más allá de un umbral moderado no tiene una repercusión significativa en términos de aumento de felicidad. Así pues, parece confirmarse que el dinero no da la felicidad.
¿Cómo ser más feliz?
A partir de todo lo anterior, se pueden establecer algunas recomendaciones aumentar el grado de felicidad y de satisfacción con la vida:
- Fomentar las relaciones valiosas. Invertir en amistades, familiares y vínculos sociales estables y satisfactorios.
- Buscar dedicaciones y actividades que aporten sentido, más allá del placer inmediato.
- Cultivar estados afectivos positivos como la gratitud, el optimismo o la solidaridad puede tener efectos positivos en el grado de felicidad.
- Tener unas expectativas realistas sobre la felicidad. Hay que reconocer que la felicidad no es un estado continuo e inmutable, sino fluctuante y evitar las comparaciones sociales que generen insatisfacción pueden ser elementos importantes que influya significativamente en el grado de felicidad.
- Conocerse a uno mismo. Dado que gran parte de la variabilidad en el grado de felicidad es interna, es útil conocer la personalidad, las propias fortalezas y las características individuales para orientar y modular las acciones.
- Salud y autocuidado. Las personas con mayor grado de felicidad tienden a estar más sanas y a vivir más. De igual modo, las investigaciones muestran que las personas con una mentalidad más positiva presentan menos enfermedades en la edad adulta.
Aunque no esté garantizado el éxito, la felicidad se puede cultivar, especialmente a través de las relaciones sociales de valor, el establecimiento de metas personales y encontrarle un sentido a la vida, sin olvidar que parte de sus condicionantes escapan al control de las personas.
Carla queda encantada con toda la información que le ha proporcionado el Asesor en Bienestar del Club Mapfre sobre qué es la felicidad, por lo que volverá a utilizar esta ventaja siempre que tenga alguna duda.




