Fotoenvejecimiento y daños en la piel | MAPFRE teCuidamos
Persona aplicando crema en su mano
Asesor Médico

Fotoenvejecimiento y daños en la piel

La piel experimenta un proceso de envejecimiento cronológico normal, a lo que se suma la exposición habitual a la radiación solar, que también puede provocar fotoenvejecimiento. Te contamos todo lo que tienes que saber para prevenir los efectos de la exposición al sol y atajar sus consecuencias. 

Médico observando la espalda de un paciente

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Publicado octubre 2022

Mariola, Socia de MAPFRE teCuidamos, tiene 59 años y toma el sol de forma habitual. Hace un tiempo ha comenzado a notar que su piel parece más seca y menos elástica, y ha observado manchas en rostro y manos que antes no tenía, por lo que decide consultar con el Asesor Médico especialista en Dermatología de MAPFRE teCuidamos para que le ofrezca información experta sobre las consecuencias para la piel de la exposición al sol. El Asesor que le atiende le explica que la exposición de la piel a la radiación solar determina un envejecimiento prematuro o fotoenvejecimiento, especialmente si no se toman medidas preventivas como la utilización de protectores solares. Además, el Asesor le explica otras cuestiones relevantes relacionadas con el fotoenvejecimiento. 

  • Causas
  • Síntomas
  • Tratamiento

Qué produce el fotoenvejecimiento 

La exposición prolongada y habitual a los rayos del sol puede causar cierto grado de fotoenvejecimiento, es decir, el deterioro del colágeno, la elastina y otros componentes que dan estructura a la piel. Las radiaciones que pueden causar fotoenvejecimiento en la piel incluyen la radiación ultravioleta, la infrarroja y también el espectro de luz visible. La radiación ultravioleta es la principal responsable de este fenómeno. Está compuesta, principalmente por rayos ultravioleta (UV) A y B. Los rayos UVA penetran en las capas más profundas de la piel, provocando el daño de las fibras de colágeno y elastina. Por otro lado, la radiación UVB incide en las primeras capas, causando quemaduras cutáneas y siendo responsable del mayor número de cánceres de piel. 

Por otro lado, la radiación infrarroja es el tipo de radiación solar que penetra en la piel de manera más profunda. Puede dañar el ADN celular y dar origen a lesiones precancerosas. 

Finalmente, la radiación visible es el tipo de radiación que nuestros ojos pueden ver. Más específicamente, la luz azul puede afectar a la piel y contribuir al fotoenvejecimiento, debilitando su barrera protectora y provocando la aparición de manchas. 

Síntomas del fotoenvejecimiento

El propio paso del tiempo o el envejecimiento normal de la piel determina que ésta pierda su capacidad de reparar las lesiones que se producen a causa de las radiaciones solares. De este modo, el fotoenvejecimiento puede convertirse en un hecho irreversible.  La aparición de arrugas, sequedad y manchas, así como la flacidez forman parte de las principales consecuencias del fotoenvejecimiento. Además, la piel puede sufrir efectos más perjudiciales como quemaduras solares y cáncer de piel si no se llevan a cabo las medidas preventivas adecuadas. Los rasgos del fotoenvejecimeinto se hacen más visibles en las zonas del cuerpo más expuestas al sol, especialmente en la cara, el cuello, el escote, el cuero cabelludo y los brazos.  

Los síntomas de la piel más habituales que son consecuencia del fotoenvejecimiento incluyen: 

  • Xerosis, sequedad y aspereza al tacto.  
  • Pérdida de elasticidad.  
  • Flacidez y descolgamiento. 
  • Aparición y agravamiento de las arrugas.  
  • Aparición de manchas y pigmentación irregular.   
  • Elastosis o surcos profundos de la piel.  
  • Queratosis actínica. Formación de lesiones descamativas y costras que pueden determinar un riesgo aumentado de cáncer de piel. 
  • Púrpura senil o de Bateman. Manchas de color púrpura o rosado que aparecen en las zonas de la piel expuesta por extravasación de sangre de los capilares cuyas paredes están debilitadas. 
  • Enfermedad de Favre-Racouchot. La exposición al sol crónica puede generar la aparición de comedones y quistes foliculares en la zona de la cara próxima a los ojos. 

Cómo combatir el fotoenvejecimiento 

La mejor estrategia para combatir el fotoenvejecimiento es la prevención. El establecimiento de medidas preventivas debe producirse desde la infancia, ya que las lesiones producidas por la radiación solar en la piel son acumulativas y graves en las personas mayores.  Las medidas de prevención frente al fotoenvejecimiento deben incluir la reducción del tiempo de exposición solar, la utilización de barreras físicas (ropas, sombreros y gafas de sol) y el uso de protectores solares con un elevado factor de protección. Estas medidas son todavía más importantes en el caso de fototipos claros de piel, ya que presentan un mayor riesgo. También en horas y días con una mayor radiación ultravioleta y cuando la exposición al sol se produce en altitudes elevadas, entre otros factores.   

Si bien el fotoenvejecimiento es acumulativo e irreversible, existen tratamientos dirigidos a reducir algunos signos relacionados con el envejecimiento de la piel que pueden resultar efectivos. Entre ellos se encuentran: 

 El peeling químico. 

  • La aplicación de tratamientos con láser. 
  • La terapia lumínica de baja intensidad.  

 También puede contribuir a mejorar la consistencia y apariencia de la piel: 

 La infiltración de ácido hialurónico u otras sustancias estimuladoras de la formación de colágeno. 

  • El uso de cremas con agentes despigmentantes y antioxidantes.  
  • En algunas ocasiones puede estar indicado añadir al tratamiento antioxidantes por vía oral. 

 Por otro lado, se debe consultar siempre con el dermatólogo en caso de historia familiar con melanoma u otro tipo de cáncer de piel, o cuando aparezcan lesiones cutáneas nuevas con sospecha de que puedan ser precancerosas. De igual modo, los tratamientos y los controles de la evolución del fotoenvejecimiento los debe llevar a cabo siempre un especialista en Dermatología.    

Mariola, que pertenece al Plan de Fidelización de MAPFRE, queda muy satisfecha con la información facilitada y tiene claro que siempre que tenga alguna duda consultará con un asesor de MAPFRE teCuidamos y pedirá cita con un especialista.   

 

Dra. Christina Schepers
Nº col. 29239 Colegio de Médicos de Barcelona.
Especialidad: Dermatología.

 

 

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