
Publicado diciembre 2025
7 Min de lectura
Afrontar la soledad no deseada
Estefanía, Socia del Club MAPFRE, hace tiempo que percibe el declive de la vida social de su abuela. Desde que se quedó viuda, ha ido desvinculándose más de las relaciones sociales. Ella intenta estar siempre que puede con ella y fomentar las reuniones familiares, pero muchos miembros de la familia viven fuera o se han desentendido. Le preocupa que su abuela esté padeciendo soledad no deseada. Aprovechando los beneficios de pertenecer al Plan de Fidelización de MAPFRE, ha decidido consultar con nuestro Asesor en Bienestar para que le ofrezca información contrastada sobre la soledad no deseada en personas mayores y cuáles pueden ser las soluciones más efectivas.
El asesor le explica que no es lo mismo “soledad no deseada” que vivir solo. La soledad no deseada es una experiencia subjetiva: la discrepancia entre las relaciones sociales deseadas y las disponibles o reales. Algunas de sus consecuencias son un peor estado de salud y una peor calidad de vida. A continuación, nuestro asesor le explica muchas más cosas sobre cómo combatir la soledad no deseada.
- ¿Qué es?
- Consecuencias
- ¿Cómo combatirla?
Qué es la soledad no deseada y a quién afecta
La soledad no deseada es un sentimiento subjetivo negativo, consistente en pensar que no se disfruta de la cantidad o calidad de las relaciones sociales deseadas. Es necesario diferenciarla del aislamiento social. En este segundo caso se trata de un concepto que se puede valorar objetivamente, y se define como la falta significativa de contactos sociales.
Algunas estimaciones establecen que hasta el 20 % de la población española pueden padecer soledad no deseada. Esta proporción puede ser mayor en algunas etapas de la vida, como en los más jóvenes y las personas mayores de 75 años. De este modo, una proporción sustancial de personas mayores experimenta soledad o aislamiento, especialmente quienes viven solos, con limitaciones funcionales, o tras perder a parejas y seres queridos. Para evitarlo, uno de los mejores remedios es el envejecimiento activo.
Consecuencias de la soledad no deseada para la salud
Las consecuencias para la salud de la soledad no deseada incluyen:
- Riesgo para la salud y mortalidad. El aislamiento social y la soledad se relacionan con un aumento significativo del riesgo de mortalidad y de enfermedades cardiovasculares.
- Efectos en la función cognitiva y mental. La soledad aumenta el riesgo de depresión, ansiedad y declive cognitivo. Además, repercute negativamente en aspectos como el sueño, los niveles de actividad física y la adherencia a tratamientos, entre otros, que afectan, a su vez, a la salud general. También supone una disminución de la calidad de vida real y autopercibida.
- Costes a nivel social. La soledad no deseada también supone un coste a nivel social, específicamente para los sistemas de salud y en el consumo de medicamentos.
Cómo combatir la soledad no deseada
Existen diversas actuaciones e intervenciones que pueden resultar beneficiosas para prevenir y minimizar la soledad no deseada en las personas mayores. Algunas de las medidas para combatir la soledad no deseada son:
- Detección sistemática en atención primaria, centros de día y geriátricos. Se hace necesaria la implementación de sistemas en las consultas a las que asistan las personas mayores que permitan identificar casos y derivar a recursos comunitarios o a la atención psicológica y social.
- Intervenciones cognitivas y psicoeducativas individuales o grupales. Los programas que trabajan creencias disfuncionales sobre el rechazo, las habilidades sociales y las estrategias de afrontamiento han mostrado la reducción de los sentimientos de soledad. Suelen combinar entrenamiento en habilidades sociales con una exposición gradual a diferentes situaciones de ámbito social.
- Programas grupales. Los talleres de grupos de memoria, huertos urbanos, clubes de lectura o programas de voluntariado pueden servir para generar oportunidades de interacción periódica. Los grupos multigeneracionales pueden aportar beneficios adicionales.
- Intervenciones con mascotas y terapia asistida con animales. Algunos estudios han mostrado que la compañía animal reduce sentimientos de soledad y mejora el ánimo en entornos residenciales, especialmente en personas con limitaciones de movilidad.
- Soluciones digitales bien diseñadas. Las plataformas para videollamadas, grupos virtuales y aplicaciones que promuevan la participación social pueden ayudar, especialmente cuando se combinan con formación para el uso y acompañamiento técnico. Sin embargo, la tecnología por sí sola no sustituye la necesidad de contactos sociales de calidad. Su valor depende de la accesibilidad, usabilidad y el acompañamiento que promuevan.
- Intervenciones comunitarias. Las políticas que fomenten espacios seguros de encuentro (centros de barrio, actividades de ocio para mayores, etc.), así como las campañas para sensibilizar sobre la soledad, incrementan las posibilidades de conexión social para las personas mayores.
- Potenciar el autocuidado. Unos hábitos de vida saludables pueden ser importantes para que las condiciones de base de la persona mayor le permitan establecer objetivos de socialización. Estos incluyen una alimentación saludable, un descanso adecuado, actividad física adaptada y el manejo del estrés, además del seguimiento de los posibles tratamientos de enfermedades crónicas de la persona.
Finalmente, se puede dar a las personas mayores y sus familiares una serie de consejos para disminuir la soledad no deseada y atenuar sus efectos:
- Priorizar contactos frecuentes y de calidad más que promover abundantes interacciones superficiales.
- Buscar actividades con un propósito compartido (voluntariado, grupos de aprendizaje, ejercicio en grupo, etc.) adaptadas a las circunstancias de cada persona.
- Invitar a la persona mayor a participar en decisiones de las actividades en las que participe. La sensación de utilidad y reciprocidad disminuye el sentimiento de soledad.
- Si la movilidad de la persona es limitada, fomentar visitas regulares, llamadas o videollamadas estructuradas y acompañar su alfabetización digital.
- Considerar los recursos locales disponibles: centros de día, asociaciones, servicios de voluntariado y programas intergeneracionales.
Estefanía queda encantada con toda la información que le ha proporcionado el Asesor en Bienestar del Club MAPFRE para ayudar a su abuela a combatir la soledad no deseada, por lo que volverá a utilizar esta ventaja siempre que tenga alguna duda.




