Control de drogas en la conducción

Si eres conductor de un vehículo a motor y tienes dudas sobre cómo se realizan las pruebas de detección de drogas, puedes ponerte en contacto con nosotros y te resolvemos todas las preguntas que tengas.

Puedes solicitar el servicio llamando al 900 834 761, completando nuestro formulario online o a través de la APP de MAPFRE. Puedes contactarnos de lunes a viernes de 8:30h a 20:30h.

Según datos de la Dirección General de Tráfico (DGT), el 43% de los conductores fallecidos en accidentes de tráfico durante el año 2017 había consumido alcohol, drogas ilegales o medicamentos. Ante este preocupante porcentaje, las autoridades intentan solucionar el creciente problema de la conducción de vehículos a motor bajo la influencia de las drogas, ya que cuanto mayor es la presencia de estas sustancias en el organismo, los siniestros son más graves.

Por ello, es probable que, al ir circulando con tu vehículo, los agentes de tráfico te paren para someterte a una prueba de detección de algún tipo de droga. Al igual que los controles de alcoholemia, los de sustancias ilegales también son obligatorios para el conductor, según la Ley de Enjuiciamiento Criminal y la Ley de Seguridad Vial.

Estas pruebas se realizan in situ a través de un test salival, cuyos resultados se obtienen a partir de una serie de indicios. Por este motivo, existen algunas posibilidades de que la prueba inicial realizada por los agentes sea positiva a pesar de no haber consumido ninguna droga. Lógicamente, este tipo de situaciones causan un gran desconcierto en los conductores que deben tener algunos aspectos en cuenta para solventar el caso.

Si alguna vez te encuentras en esta tesitura, debes saber que no sólo es suficiente tener la seguridad de no haber consumido drogas, sino que es necesario realizar de nuevo el test de saliva para que sea analizada en un laboratorio homologado. Esta segunda prueba, además de servir para justificar la defensa personal, también es obligatoria.

En ese momento, el agente advertirá al conductor sobre la imposibilidad de continuar conduciendo, ya que, de acuerdo a la Ley de Seguridad Vial, no pueden circular por las vías los conductores de vehículos o incluso las bicicletas que hayan ingerido sustancias estupefacientes.

En caso de negarse a realizar las pruebas de control de drogas, puede considerarse un delito contra la seguridad vial que, según el Código Penal, se castiga con:

  • Penas de prisión de 6 meses a un año.
  • Privación del derecho a conducir vehículos a motor por un tiempo superior a un año y hasta 4 años.

Por lo tanto, te aconsejamos obedecer siempre las indicaciones de las autoridades y en el supuesto de que el resultado del test de drogas sea positivo, no olvides contrastar las pruebas con otra repetición donde, si efectivamente no se ha tomado nada, el resultado será negativo y con ello se puede demostrar que la prueba inicial era errónea.

Aunque se hubiera iniciado un procedimiento sancionador, el último test negativo da lugar a que dicho proceso se cierre y se archive. De esta forma, el conductor puede continuar circulando con su vehículo con total normalidad.